Me parece muy fuerte este artículo. Pero lo debo de publicar y hacer saber mi repulsa ante tal barbarie.
En el periódico Vamos a cambiar el mundo, dice esto:
Enlace.
Clases de
caza en colegios públicos para niñas y niños.
04/05/2012
PLAN DE LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN EN
LOS CENTROS ESCOLARES
La Junta de Castilla y León subvenciona un
programa para enseñar a cazar dirigido a menores de entre 7 y 12 años. El
proyecto está impulsado por la federación de cazadores de la región y se
impartirá en colegios públicos.
La Junta de Castilla y León subvenciona clases
de caza en colegios públicos para niños y niñas. El acuerdo fue firmado a
petición de la Federación de Caza de esta comunidad y para el mismo ya se están
destinando 303.000 euros.
El convenio, que contempla distintas
actuaciones, fue firmado por la exconsejera de Medio Ambiente, María Jesús
Ruiz, del PP, partido que gobierna desde hace más de 30 años en
Castilla y León, y por el portavoz de los cazadores de la región, Santiago
Itumendi Mauregui, exmilitar que preside la federación de caza. Dicho acuerdo,
que se remonta al 29 de noviembre de 2010, establece la puesta en marcha de un
programa denominado: “Cazador por un día”, dirigido a niños y niñas de entre
7 y 12 años de edad, “en el que al margen de explicarles el porqué la caza
es necesaria, se les muestre a través de jornadas prácticas cómo se caza”.
Por su parte, Santiago Inturmendi, para
justificar la puesta en marcha de estas clases de caza, llegó a asegurar que el
sistema educativo enseña “la cultura del Bambi” –dice el presidente de los
cazadores castellanoleoneses–, donde se les dice a los niños que los cazadores
son malos y los ciervos buenos”. Tampoco se salvan los medios de comunicación,
a los que el cazador acusa también de “intoxicación informativa generalizada
contra esta actividad”.
“Los valores de la caza”
Según el exmilitar, “se pierde la
afición a la caza entre los más jóvenes por un desconocimiento absoluto y
por normas cada vez más restrictivas, por ejemplo las relativas al permiso de
armas para menores, que prácticamente impiden el relevo generacional”.
No es ésta la única queja. La mayoría de
las federaciones de caza, muchas en buena sintonía con los gobiernos
regionales, coinciden con los cazadores de Castilla y León y se quejan de la
caída de licencias de caza. Según datos del Ministerio de Agricultura, el
número de licencias de caza en 1990 ascendía 1.443.514, cifra que ha descendido
hasta menos de 800.000 licencias este año.
Esta actividad mueve cada año más de
2.230 millones de euros en el Estado español, según un estudio de la Real
Federación de Caza, aunque otros informes elevan la cifra a 3.580 millones de
euros. Castilla y León es la tercera comunidad en número de licencias,
pero aun así el número de cazadores disminuye. El acuerdo con la polémica
exconsejera de Medio Ambiente, dice que se “pretende trasladar a la sociedad
los valores del aprovechamiento cinegético” y conseguir que “no se
pierda la afición por la caza”,
El portavoz de los
cazadores dice que se da “una cultura de Bambi” y que hay que rescatar el valor
de la caza según
ratifican las dos partes. De momento, la federación de cazadores ha realizado
un vídeo sobre la caza que pretende exhibir en los colegios. Además, han
anunciado que se van a dirigir a las AMPAS de la región para explicar a las
madres y padres los beneficios de ser “Cazador por un Día”.
Armas en manos de menores
La campaña contempla clases teóricas en
los colegios y también “jornadas prácticas”. Esto implica el contacto con
las armas, según han denunciado ya varios grupos ecologistas. La
legislación que regula el uso de armas a nivel estatal entra en contradicción
legal con los planes de la Junta. El Real Decreto 137/1993 de 29 de enero
especifica que los menores podrán usar, “con Autorización Especial para
Menores (AEM)”, que expide la Guardia Civil, escopetas de caza una vez
cumplidos los 14 años “acompañados de un mayor de edad”. La norma permite además
que los menores, a partir de 16 años, puedan usar rifles de caza, bajo
supervisión de un mayor de edad. En la actualidad, más de 13.000 menores, entre
14 y 18 años, cuentan con licencia de armas, según datos de la federación de
caza.
Rebajar la edad para cazar
Pero no sólo la Junta de Castilla y León
pretende fomentar este negocio entre los menores. La nueva Lei de Caza de
Galicia que prepara la Xunta rebajará de los 16 a los 14 años la
edad mínima legal para conseguir una licencia de rifle. La Xunta justifica la
medida porque dice “es necesario asegurar un relevo generacional” en esta
práctica.
Una plataforma de 30 organizaciones
sociales, culturales y ecologistas de Galicia denominada: “Matar por Matar
Non” denuncia que estas medidas suponen “el retorno a la caverna” y
la contradicción frente a la defensa de una educación no bélica y de respeto
con el entorno.
Por su parte, Ecologistas en Acción de
Castilla y León lamenta que medidas similares se adopten en su comunidad. En un
comunicado, esta organización explica que esas clases para escolares
contribuyen a “educar a los escolares a matar por diversión”. Los
ecologistas cuestionan también el carácter ambiental y educativo del que la
Junta reviste este apoyo económico a los cazadores.
La ‘Lei de Caza de
Galicia’ que prepara la Xunta rebajará de los 16 a 14 años la edad mínima para
las licencias de rifle
Además, recuerdan que la Junta de Castilla y León ha eliminado
recientemente las subvenciones de más de 250 actividades de educación ambiental
gestionadas a través de convenios firmados con asociaciones culturales,
colectivos de ciudadanos y Ayuntamientos de la región. También ha despedido a
la mayoría de técnicos de medioambiente contratados para estas actividades.
Ecologistas en Acción pide a las AMPAS de los centros escolares “que se nieguen
a que sus hijos reciban una educación bélica”.